Cada vehículo, con su propia ficha
Registra la matrícula, marca, modelo, año y cliente asociado. Estos datos ayudan a identificar el coche desde recepción y a evitar confundir trabajos de vehículos similares. Corrige errores de identificación antes de abrir una orden.
Consulta las intervenciones anteriores
El historial vincula al vehículo con la actividad registrada en el taller. Antes de preparar un presupuesto, comprueba qué se hizo en visitas anteriores y qué observaciones se dejaron. No hace falta reconstruir la información a partir del nombre del propietario.
El historial es tan bueno como su registro
Describe las operaciones realizadas con suficiente detalle. Distingue el motivo de entrada del trabajo finalmente ejecutado y revisa las cantidades e importes. Una anotación clara sirve tanto para la entrega como para la siguiente visita.
Lo que no debes dar por supuesto
La ficha no es una consulta automática a la DGT ni un catálogo técnico de fabricantes. Los datos del vehículo los registra el taller. La disponibilidad de una matrícula en el historial significa que existe en tu cuenta, no que se haya contrastado con una fuente oficial.
